martes, 31 de enero de 2012

Capitulo XVIII (Cada vez queda menos para que la betica sea Romana)

En la última gran batalla, los romanos, que siempre fueron grandes guerreros, decidieron que había que hacer lo humano y lo divino para conquistar Benalutecia, y como ya hemos ido contando, adoptaron diversas medidas, desde fichar a  Leo-Nidas, hacerse con los servicios de RRober-Hur,  hasta recauchutar a Colocatus. Pero lo que más llamó la atención fue el fichaje galáctico de Legalitas Vendidi.
Todos sabemos que Roma no paga traidores, o eso al menos es lo que le contaron al que mató a Viriato, pero en este caso Roma no tuvo mucha memoria histórica y debió pensar, que lo mismo da ser nacionalista bético, que romano legítimo, si lo que importa es la victoria. De esta forma la que antes fue andalucista por vocación, paso a ser romana por devoción, y por ende su patriarca pasó de pegar mosaicos de la mano extendida a diestro y siniestro a pegar cartelus de gaviotas azulis.
Como hemos venido contando  Vicentus III tenía claro que en mayo era la batalla decisiva, y que rodeándose de los fichajes más galacticus, conseguiría al fin arrebatar el poder a Pacoramix, que estaba ya más vistus que “Juan y Medio” en el Canalix  Surix. Por eso tras conseguir unir bajo su mandus a Leo-Nidas y a RRober-Hur, necesitaba a alguien con ansias de poder y astuta y que además fuera mujeres. Por lo que tras otear las posibilidades romanas que tenía en la aldea pensó: para esta gran responsabilidad no puedo contar con mi hermana Ranitas, porque ya tengo a mi hermano Juanmis Peñae,y a mi primo Cabralis  Peñae, y esto va a parecer una lista de boda. Ni con Rosa Rosae, la confiteri, porque para eso llevo a su hermano Bolas Vigus Indobladus, y tampoco me gusta Mari Carmen Komokomus… Por lo que tras ser aconsejado por el Oráculo de la Peugeot, se decidió por alguien que había sido de todos los partidus menos romanus. Ella era Legalitas Vendidi, una persona con ansias de poder, con experiencia en estas batallas.
Legalitas Vendidi estuvo muchos años en la tribu de Eduardus el Lobus, y cuando este cedió su trono continuó dando consejus a  Isabel, la mujer del Lobus (a la que por ciertus no le hizo mucha gracia la jugadus de Legalitas). Aunque como diría Florentinus Perix de cualquier fichaje galáctico “Legalitas Vendidi había nacido para vestir la túnica romana…”
Legalitas Vendidi era astuta e inteligente, y cuando Vicentus III le propuso formar parte del ejercito romano, en un puesto de relevancia, y le informó de que para ello debía jurar lealtad a las leyes y principios romanos,  no tuvo dudas, y emulando a Groucho Marx  y sus principios, exclamó “¡¡Estos son mis ideales y moriré por ellos. Si a usted no le gustan, tengo otros!!”.
Pero ya en estos tiempos antiguos cada maestrillo tenía su librillo, y si Pacoramix se encomendaba a su pócima mágica, el fichaje galáctico se encomienda a un fenómenix  atmosféricus, el levantis porculerix, el vientus de levantix  que a todos siempre nos ha acompañado, con frío y con calor, en otoño, en invierno y en verano.
¿Y qué importancia podía tener el vientus en las luchas entre Pacoramix y Vicentus III?  Pues muy sencillo: el único problema con el que se enfrentaba Vicentus III estaba en los consejos que  el oráculo de la Peugeot le había advertido, “A partir de hoy ten cuidado con el viento”, “No te fies del viento”, “ten muchísimus cuidadus con el vientus”,  antes de dar el paso el Oráculo advirtió a Vicentus III, que tuviese desde ese momento mucho cuidado con el vientus, ya que este vientus era el gran consejerus de Legalitas, el viento siempre la acompañaba, y el vientus siempre le guiaba, el vientus, ese vientus de Levantix, ahora podría tener más fuerza que nunca en el futuro de Benalutecia…

miércoles, 18 de enero de 2012

Capitulo XVI (El Cesar Marianus se marcha a Africa de conquista)

Durante años las tierras de Benalutecia estuvieron bien guardadas por el Cherix Chanix, próximo a Pacoramix. Todo estaba controlado, y aunque en su ejército casi todos los soldados municipalix eran mayores y benalutecianos de nacimiento, la aldea era tranquila y reinaba la pax. Todo lo peor, que cualquier galo no llevara puesto el caskix cuando iba en la motillix 49 caballos o que un esclavo escapado de Egipto vendiera compac disc pirateao de El Barrix en el mercado llamado Baratillix. Además, le ayudaban mucho los Guardius Civilus, interceptando las trampix, lacis y cepis con los que los galos cogían zorzalix y conejix.

Pero poco a poco comenzaron a surgir peligros casi inexplicables, como que cualquier joven pudiera coger las riendas de la cuádriga de los municipalix y se diera una vueltecita por la aldea, como pasó con El Pintix. Así que Chanix, viendo el cambio en la aldea, solicitó a Pacoramix refuerzos para la plantilla de guerreros, llegando, desde otras regiones de la Galia, lozanos y fornidos guardias. También ayudó a restablecer el orden que Pacoramix pusiera a Catix Depeperbar como jefa de la guardia gala, ayudando mucho a los pobres benalutecianos a que las multix por aparcar las cuádrigas no le llegaran, o ayudando a que les llegaran más tarde, aunque llevaran regargus. Todos parecía controlado…todo no, porque algunos de estos municipalix cada vez tenían mejor trato con los romanos invasores, por lo que Pacoramix tuvo que poner en alerta al Cherix…  

Continuará

miércoles, 11 de enero de 2012

Capitulo XIV (Ya hace días que el Cesar Marianus gobierna pero la cosa sigue igual... de mal)

Pacoramix supo antes que nadie que el fichaje del General Leo-nidas por las huestes peperas para aquella batalla trascendental del 22 de Mayus necesitaba de un contrapeso de las mismas características para incorporar a las filas benalutecianas. Tenía que ser natural de Vía Augusta Génova, bien visto por los benalutecianos para que la parte de la pócima que se iba a tomar no suscitara críticas internas, y si era posible, íntimo conocedor de los movimientos de Leo-nidas. Pacoramix buscó y buscó noche y día, pero encontrar en Vía Augusta Génova a alguien que no tuviera cuna o ascendencia romana era un milagro. Eso, un milagro, Eureka, dijo Pacoramix, en la iglesia estaba su anti-leonidas…
Sebastianix Distraidix conocía bastante bien a Leo-nidas, y siempre se había ofrecido para ayudar a todos los pueblos que lo necesitaran. Además, también se había jubilado de su trabajo como medidorum de acueductos, fontanas y calzadas, y Pacoramix le podía dar bastante faena para que siguiera distraidix.
Poco a poco, aquella batalla estaba acaparando a los mejores guerreros (sólo faltaba Clementis y el hermano), y cada uno de los bandos intentaba llevar en las primeras filas del frente grandes combatientes. La leyenda cuenta que incluso el escriba Augustim Pérex, enfrentado a Moguelix por cuestiones de papiros, participó del bando romano, aunque sólo desde la retaguardia…

Continuará

lunes, 9 de enero de 2012

Capitulo XIII Día (hemos perdido la cuenta desde que comenzo a gobernar Marianus III "el mudo")

La llegada del General Leo-nidas para combatir a los galos en la primavera del 2011 A.D.M. (antes de Marianus) fue una sorpresa para algunos y no tanto para otros, que lo esperaban como agua de mayo (del 22 de mayus). Y sirvió para llevar a cabo una fuerte ofensiva contra los irreductibles benalutecianos. Durante años había estado adoctrinando a las legiones en el Liceo Tajus Figuri, donde se formaban expertos generales por la noble causa romana. Cuenta la leyenda que incluso, en tiempos de pax, compartía la dirección del Liceo con Pacoramix. Uno por la mañana y otro por la tarde. Pero por aquel entonces, a la hora de gobernar Benalutecia, sólo había sitio para uno. Y Leo-nidas esperó y esperó, silenciosamente, amablemente, a que llegara el momento ideal para su gran ofensiva. Lo tenía todo calculado. Cuando el Liceo no le ocupaba tanto su tiempo, pasó al campo de batalla, teniendo en la experiencia y frialdad sus mejores armas para lograr su tan ansiado objetivo desde hacía décadas…

Continuará…

martes, 3 de enero de 2012

Capitulo XII Día 13 después de Marianus III

Queridas Majestades de Oriente:

Os escribo esta carta para contaros lo bien que me he portado este año.

Os cuento, hemos estado a punto de conquistar Benalutecia, ¡faltó poco!. Fíjate que hasta celebramos nuestra derrota haciendo un desfile triunfal de cuadrigas alrededor de la más famosa rotonda de Benalutecia, la Rotondus Ayuntamientus.

Para esta complicada misión, contraté en Mayo a una legión romana financiada con grandes tesoros que me ofreció la faraona Teo-patra y que tuvo el detalle de acercarme personalmente hasta Benalutecia. Con el oro fabriqué escudos con el grabado de mi cara y que fuimos poniendo en todas las fachadas y las farolix de la población. Para ello contraté al pretor Carretus I-legalus y que junto con mi mano derecha, RRober-Hur y montados en su cuadriga Pick-us  pegaron de azul y gaviota a tuti-plen.

Como necesitaba un golpe de efecto que me sirviera para conseguir mi propósito, decidí contar con alguien experto en batallas en campo abierto, y quien mejor que un espartano; y que mejor espartano que el General Leo-nidas que no vino con los 300, sino con las 300 sandalias que compró en el Piojitus de Gades y que repartió entre todos los romanus afiliadus para que entregaran pócimas milagrosas en cada puerta de los  benalutecianos, haciéndoles creer que las había fabricado Pacoramix.

Como toque femenino puse a la conocida Legalitas Vendidi, gran experta en pasarse de bando en plena batalla. Y como senador del poblado Benaluteciano pensé en un antiguo compañero de campañas, que volviera a mi lado después de varios años de ausencia. Él sería la cabeza pensante que desde la Diputarum de Gades controlaría toda la organización. Ese es Colocatus Montianus. Lo de Colocatus es el título que le concedió el Presidentum Pretor Loaizus como reconocimiento por la casi-conquista del poblado galo. Mientras, en Hispania, hemos conseguido derrocar al galo Zapaterix con una gran victoria por parte del Cesar Marianus, que deja aún más aislado a este reducto benaluteciano, que resiste gracias a la pócima mágica que Pacoramix  entregó a Amalix. Por cierto esta victoria no la celebramos con desfile triunfal.

Por eso sus majestades os pido:

Que consiga conquistar algún día el pueblo de Benalutecia, y mientras tanto que me dejen ser el mandamás de los romanos, que últimamente no está muy claro, porque tengo la impresión que entre la Legalitas Vendidi o el General Leo-nidas, quieren darme una puñalá trapera como hizo Brutus con Cesar Augustus en su momento.


                                    Firmado;              VICENTUS III