Pacoramix supo antes que nadie que el fichaje del General Leo-nidas por las huestes peperas para aquella batalla trascendental del 22 de Mayus necesitaba de un contrapeso de las mismas características para incorporar a las filas benalutecianas. Tenía que ser natural de Vía Augusta Génova, bien visto por los benalutecianos para que la parte de la pócima que se iba a tomar no suscitara críticas internas, y si era posible, íntimo conocedor de los movimientos de Leo-nidas. Pacoramix buscó y buscó noche y día, pero encontrar en Vía Augusta Génova a alguien que no tuviera cuna o ascendencia romana era un milagro. Eso, un milagro, Eureka, dijo Pacoramix, en la iglesia estaba su anti-leonidas…
Sebastianix Distraidix conocía bastante bien a Leo-nidas, y siempre se había ofrecido para ayudar a todos los pueblos que lo necesitaran. Además, también se había jubilado de su trabajo como medidorum de acueductos, fontanas y calzadas, y Pacoramix le podía dar bastante faena para que siguiera distraidix.
Poco a poco, aquella batalla estaba acaparando a los mejores guerreros (sólo faltaba Clementis y el hermano), y cada uno de los bandos intentaba llevar en las primeras filas del frente grandes combatientes. La leyenda cuenta que incluso el escriba Augustim Pérex, enfrentado a Moguelix por cuestiones de papiros, participó del bando romano, aunque sólo desde la retaguardia…
Continuará

Fue al revés, primero se presento Sebastian y luego el pp busco a Leonardo
ResponderEliminarSebastianix Distraidix, tan distraidix que lo primero que hizo fue estropear la chapa de la cuádriga que heredó de su antecesor Juan Campix, jejejeje!!!!
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