lunes, 19 de diciembre de 2011

Capítulo VI

En la antigua Benalutecia, el mercado era algo muy importante, sobre todo para los que vivían junto al ágora, o plaza del Pijus donde, en un principio, se celebraban los mercados y donde los ciudadanos, se reunían para tratar los asuntos de la comunidad. Cerca del ágora se encontraban verdaderos bazares con toda clase de mercancías. Era la famosa Vía Augusta Génova.
En la antigüedad allí existían todo tipo de negocios, pero según cuentan, las argucias del Druida Pacoramix y de sus discípulos fue acabando con ellos, incluso con su pócima mágica convencieron al prestamista más famoso de la aldea (Cajus fernandus) para que se fuese a la Vía de Azule Monte Coste, junto al Coliseum del forguitus, o la Fontana municipales.
Los vecinos de Vía Augusta Genova, eran muy conocidos por todos, famosos eran el Posaderum Ricurdus y sus famosos quesos viejus, el tabernero Gregorius Forus, o posadas como la de Chosa Floresium, Tatus Posadum, o el mesón del Pajarus.
También había comerciantes venidos de las lejanas indias, como el Chinus, famoso posadero, conocidos por sus arroces ilegales. O el famosisimo Bolas Vigus indobladus, que siempre fue gran orador, pero poco trabajador.
En el agora de la Vía Augusta Genova, también había familias completas dedicadas al comercio, como los “lobus”, que train mercancias de todo tipo, desde preciosas telas, cuidadas ánforas, costosos pergaminos o  sabrosas frutas y hortalizas. Uno de los lobus en su día tanbien quiso gobernar el gran consejo, pero al final lo dejo.
Los manjares y dulces también se elaboraban en esta famosa Vía Genova, así bajo el nombre de Confiterius, de arribus y de abajus, se podían encontrar sabrosas sultanas o  jugosas tartas de frutas silvestres, o si eras joven podias llevarte ilegalmente un lote de tragus alcolhicus.
Y por ultimo no podiamos dejar de recordar el famosus estancus, donde los ciudadanos benalutecianos,  podían encontrar desde una pila para el reloj de arena a un pergamino del corazón, todo bajo la batuta del primogenitus de la familia Miguelus Romanus (por cierto este hombre que se sepa no era romano).
En fin un sinfín de mercaderes y un sinfín de aventuras que nos quedan por vivir…

No hay comentarios:

Publicar un comentario